A las 22 horas, después de un cena copiosa en el Colegio Mayor Peñafiel, llegó el momento de irse para Zumo. Salió una expedición de residentes encabezada por Gelín y Etxeve, mientras otra, liderada por Caaaaarlo, se demoro un poquito y no sabemos el motivo je, je... Se derrumbó la tesis de Rebollo que decía que nos íbamos a quedar fuera y que no iba a caber nadie, porque fuimos nosotros quienes petamos el bar. Caía la primera de la noche, con los primeros bailoteos entre nosotros. Recordamos lo que era hacer un “Ovelio”, que desde su marcha a los “madriles” ya no nos acordábamos de su capacidad de absorción. Para los que no lo sepan es hacerse un hidalgo sin inmutarse, como si fuera agua, y después decir cómo si tal cosa “habrá que ir a por otra”.
A partir de las 11 y media empezaron a llegar invitados/as y comenzaba la sesión de fotos de la mano de Chema, que si una por aquí, que si otra para Tuenti, que si otra para Ernesto, que si otras para Iñigo (que por cierto está trabajando duro)… Hay que destacar la labor de protección y vigilancia encomendada por éste último hacia sus sobrinas. Había que tener cuidado con los “buitres”.
Bailoteo tras bailoteo pasaba la noche como si tal cosa, y algunos querían negociar la hora de llegada a través de las invitadas, pero George Valentino se mantenía firme en la hora de llegada dándole cierta gracia a la conversación.
Aparecieron por ahí un gran número de amigos y conocidos en la que anécdotas no faltaron. Un portentoso Javier de la Fuente demostró su habilidad con las copas, la presencia de Jorge Díaz Espina pese a que al día siguiente tenía que currar, y es que ¡cómo trabajan algunos!… Hubo algún que otro elemento de algún colegio del extrarradio que se quería sacar fotos con su profe Paco que se convirtió en la estrella de la fiesta.
Sobre la una de la madrugada apareció más compañía femenina que dio mucho juego sobre todo para Ovelio, que llegó a “engañar” a Paco para ir a cierto bar para hacer tiempo hasta la hora de llegada…¿Por qué a ese bar y no a otro?
Lamentablemente llegaba la hora de la retirada para algunos y éstos marcharon no sin levantar fanatismo entre los congregados. Poco a poco se iba despidiendo la gente apesadumbrada porque se lo estaba pasando fenomenal y dando las gracias por la invitación. Fue el colofón a la Semana Grande del Colegio Mayor Peñafiel. Todavía hoy salen anécdotas de la noche del 23F. Pero la fiesta no acaba del todo porque continúa día tras día en el Mayor.
Agradecer desde este espacio a toda la gente que vino, y a la que no vino decirles que habrá más oportunidades de repetir. ¿Qué mejor fiesta que estar entre amigos?.
Un saludo de Chapas.
8 comentarios:
Sin comentarios.....
¿Por qué el mejor jugador no comenta nada...?
valentín
.... porque no hay nada que comentar no?......
es verdad, el jugador que calentaba en banda ya ha entrado por fin al terreno de juego.
ahora el que calienta la banda es el fotógrafo!!!!
cuándo es la despedida de ovelio?
¡Qué buena foto la de Chapas!...
quien es el fotografo???El mejor jugador sin cartas???jajaja!!!
Se sabe algo de Ovelio... Todos estamos esperando la gran boda,
Javier
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