viernes, 23 de octubre de 2009

VIAJES DEL COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL: DE VALLADOLID A HUELVA

Colegio Mayor Peñafiel Residencia Universitaria Valladolid
Sol, playas paradisíacas, cerveza, buena comida,... Parece el resumen de un verano idílico en algún país tropical. Sin embargo, si revelamos que se trata de España, y que la acción tuvo lugar a mediados de octubre resultaría bastante difícil de creer, ¿no es así? A continuación, y a riesgo de que a más de uno se le pongan los dientes largos, tratare de transcribir, si la Real Academia me lo permite, las vivencias de estos cuatro maravillosos días que nos ha brindado el puente del Pilar.
El trayecto de ida se presentaba amargamente largo y pesado, pero el aplaudido recopilatorio musical de Pierre Jarousseau hizo volar las horas a ritmo de Ska. Un cálido recibimiento familiar en la ciudad con “ma' arte” de la península terminaba por coronar, con una deliciosa cena, lo que sería el momento más álgido del primer día de nuestro viaje. Tras la llegada a Ayamonte unas horas más tarde, y después de haber consumido la última cerveza de rigor, se realizo el reparto de habitaciones, dejando para Valentín la reclamada suite presidencial (por eso de que se sintiese como en casa en todo momento).Colegio Mayor Peñafiel Valladolid
Al comienzo del sábado, todos teníamos ganas de degustar (sobre todo Pierre) esos churros Ayamontinos, que tan bien nos había vendido D. Alberto días antes, y lo cierto es que no defraudaron a nadie. Este mismo día, y tras un pequeño amago de estudio tranquila-conciencias nos dirigimos todos (nevera en mano) a una de esas amplias playas de arena fina y dorada. Un poco de fútbol, algo de frisbee (con tirita para las rozaduras eso si, es que había gente muy finolis), y mucha mucha comida bien regada con algún que otro sorbillo de cerveza (véase también algo de comida y mucha cerveza en el caso de Valentín). A partir de la comida, nuestro pequeño grupo se dividió. Unos se dejaron llevar por una de las tradiciones más típicas de la comunidad andaluza (la siesta) mientras otros, optaron por un agradable paseo por la orilla del mar. La visita a un pueblo portugués llamado San Antonio, nos sirvió para abrir algo de apetito antes de la cena. ¡Y vaya cena! La verdad es que “Casa Vicente” es uno de esos pocos lugares que saben dejar un buen recuerdo tanto en el paladar como en el bolsillo, y no nos olvidemos de lo importante que puede llegar a ser eso hoy en día.
Cuando llegó el domingo nos dejamos seducir por el rumor de la existencia de una isla de corte paradisíaco en los alrededores de Ayamonte. No nos lo pensamos dos veces, teníamos que conocer la isla de Tavira. Así que después de un corto trayecto cortesía de Caixa Galicia y un pequeño paseo en ferry, arribamos a nuestro destino. Poco puede decirse de este increíble lugar, simplemente que, como bien observaron algunos en su día; “...si nos hacemos una foto aquí, y al llegar a Peñafiel decimos que en vez de a Huelva decidimos coger el primer vuelo a cancún, la gente tiene que creernos...”. Una vez asentados en la playa nos dimos cuenta de que la base de la melodía ya se había fijado el día anterior, así que no nos molestamos por tratar cambiar los acordes, las notas salían solas y eran muy sugerentes: Comer, dormir y hacer el canelo en el agua. Por la noche tampoco tuvimos que pensar demasiado (por algo era puente), Casa Vicente y su exquisito atún encebollado estaban esperándonos.
El lunes tuvimos que despedirnos, muy a nuestro pesar, de Ayamonte, y encarar el temido regreso a la realidad. Sin embargo, y gracias a que una vez más, la familia de D.Alberto nos esperaba en Sevilla con los brazos abiertos, el viaje pudo hacerse mucho más llevadero (incluso ameno gracias a Pierre y su encomiable repertorio musical).
Este es un breve resumen de unos días magníficos, pero que sin lugar a dudas, no habrían sido lo mismo si no hubiésemos gozado de la gran hospitalidad de los padres de D.Alberto y la compañía de Nacho, que no sólo hizo el viaje más divertido, sino que además nos sirvió de guía y ayuda, de forma desinteresada y en todo momento. Gracias a todos.

Colegios Mayores Valladolid

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Pierre se apunta a to. joer pal gabacho

Cristian dijo...

Joooooo Óscar vaya mierda de crónica, tanto tiempo dedicado para nada...jaja es broma. Muy buena!! Como te dije hace dos años, si dejas físicas ya sabes a que te puedes dedicar.

Anónimo dijo...

Cristian, que el Obiedo se hunde tío.

Ozito dijo...

Estoy tan bueno q podria ser un PROHTITUTO!
sesi yo soy sesi
http://www.foroswebgratis.com/imagenes_foros/0/5/3/1/9/527168ozito_01.jpg

Anónimo dijo...

Tu fuerza nos mueve. Gracias a Óscar para su crónica muy buena!!

Pierre dijo...

La comida española, me gustaaaaaaa!

asanleo dijo...

Esperemos que Guardamar no baje el listón de los días pasados en Ayamonte. ASL