

A la mañana siguiente, miércoles, nos levantamos temprano, pues teníamos que ir a realizar un viaje por la bahía de Cádiz en barco. Aunque previamente paramos en Chipiona, localidad de nacimiento de “La mas grande”, donde Alex, Juampi y yo comprobamos enseguida que la edad media de la gente no era inferior a los 50 años…tras este inciso continuamos el viaje a Cádiz en cuyo puerto nos recibió el padre de un amigo de Don Alfonso que nos iba a llevar en su barco deportivo a través de la Bahía de Cádiz para que conociésemos la zona. Al poco de salir Alex recibió un gran susto, ya que estaba en el camarote cambiándose de ropa cuando una ola hizo que el barco se tambalease, con la consiguiente caída que tuvo que sufrir. Mas tarde Don Alfonso nos hizo patentes sus conocimientos de marina, ya que es un “viejo lobo de mar”, izando la vela y llevando el timonel, “arrrr, capitán”. El peor momento de la tarde fue cuando Juampi empezó a marearse en pleno mar. Al mareo le siguió un estado de parálisis que le impidió moverse, pero no dejar de comer; “Echeve pásame uno sándwich de embutido” no paraba de decir mientras que se quedaba mirando a un punto fijo para que se le pasase el mareo. Al final, el viejo “lobo de mar” Don Alfonso y el Patrón del barco, con cierto aire al capitán de los Simpson, decidieron dejar abandonado al marinero Juampi en tierra (concretamente en Rota) y volver hacia Cádiz sin él. Durante 3 horas permaneció Juampi en Rota mientras nosotros nos bañábamos en una playa de Cádiz, la cual, según Don Alfonso, tiene 27 kilómetros de extensión (tirada de la moto). Tras esto volvimos a Rota para rescatar a Juampi y emprender camino de vuelta a Sanlucar, tardamos mas de la cuenta porque Don Alfonso decidió improvisar un atajo que al final resultó ser el camino mas largo.
FIN DE LA PRIMERA PARTE
Fdo.: Cristian