
Un año más, como siempre por estas fechas, el Colegio Mayor Peñafiel se llenó de paquetes sospechosos, algunos lo llamaban regalos...Sea como fuere, la ilusión se hacía notar a lo largo del día por los pasillos del Mayor, también el nerviosismo, sobretodo patente en Valentín. Los más realistas, por su parte, no tenían ninguna esperanza en que de sus “paquetes” saliera nada bueno, este sector, liderado por Félix, recibe el nombre de Asociación de Damnificados del Amigo Invisible y su lema es “expectativas bajas”, no es para menos, teniendo en cuenta los regalos que se han llevado en los últimos años...
A las 22.30 aparecieron en el salón, engalanados con sus espectaculares trajes los dos pajes; Chus y Pierre anunciando la presencia del Rey de Reyes, el Decano Álex, que tuvo que hacer de Rey improvisado ante la “espantada” de Jorge Lafuente. La barba no nos dejaba distinguir quién se hallaba debajo de ella, lo cual hacía aumentar la magia entre los asistentes (alguno pensó que era el propio Rey Gaspar). Situados en sus tronos, dio comienzo el reparto de los regalos que se

encontraban encima de la mesa, la noche prometía.
Enseguida fueron apareciendo los mejores regalos de la noche, Dani se llevó una auténtica “Barbie Gótica” que asustaría hasta al propio José Enrique, mientras que el otro médico, David, recibió un tétrico amasijo de carne (no sabemos si humana) que alguno ya estaba viendo frita a la parrilla en una barbacoa Herreriana...(serán caníbales!!!). Superados estos sustos, Chema Esbec recibió al fantasma de las navidades pasadas en forma de libro dedicado, de nuevo, por Javier Fernández desde la distancia y Don Alberto se convertía en uno de los más agraciados con una bonita funda para guardar las raquetas de Paddle.
Conforme avanzaba la noche, empezaban a aparecer los regalos “viejunos” (o, mejor dicho, para viejunos), que no consistían en otra cosa que alcohol y puros, la sala de estar se convirtió por momentos en Alcohólicos Anónimos y nunca mejor dicho. Así Iñigo, Valentín, Echeve y compañía empezaron a colmarse de botellas alcohólicas y exquisitos puros (menos Valentín que no fuma), a este grupo también se unió Suso, que nos dio unas demostraciones de como se debe torear con su otro regalo, una montera y la bandera de España (oléeeeee maestro).
Otro de los momentos míticos que suelen suceder en todo amigo invisible, es el momento en el que Félix empieza a recibir sus regalos, que, como siempre, son abundantes, se nota que es muy querido en el Colegio Mayor. Así fue recibiendo regalos como una espectacular ruleta, un delicado pañuelo (para nada usado), una genuina bola de madera que recordaba a tiempos pasados, una moneda de la suerte, etc...terminó la jornada tan cubierto de regalos que tuvo que ceder el privilegio de abrirlos a Gonzalo. Fue sin duda, una vez más, el triunfador de la noche.

Se iba acercando el final de “la velada” y Álex estaba inquieto por saber lo que el destino le iba a deparar (¿Podría este año abrir algún regalo?). Tuvo que esperar casi hasta el final pero por fin pudo volver a sentir lo que es desenvolver su propio regalo, incluso para subsanar el error del año pasado, Paco, en un acto simbólico de generosidad, le ofreció abrir también uno de los suyos, lo que hizo que Álex terminase feliz, al menos mas que el año pasado, lo cual no era difícil...Aunque luego descubrimos que el disco que le regalaron de Enrique Iglesias ya lo tenía, pero su verdadera ilusión era desenvolver el regalo, así que ese detalle le dio igual.
Lo último que quedaba era que los pajes también abrieran los suyos, Pierre recibió una réplica del acueducto de Segovia y un botijo, nadie se podía imaginar quién podía ser capaz de hacer esos regalos...fueron de los más difíciles de descubrir su autor. Ya sólo queda Chus, el flamante paje, por recibir sus regalos, pero fue castigado sin ellos por haberle regalado a Iñigo una bocina con la que piensa despertarnos cada mañana a las 9 de la madrugada. Le está bien empleado a Chus (cómo se nota que los arquitectos se levantan antes de que pase Iñigo). Gracias Quilo!!!
Fdo.: Cristian Padilla