Un año más tuvo lugar en el
Colegio Mayor Peñafiel la fiesta de padres. Que no consiste en otra cosa que en que nuestros padres, venidos desde diversas partes de España, nos vean intentando “imitar” a los mejores cómicos de la televisión y haciendo un poco el payasete. Nuevamente lo logramos, es lo que mejor se nos da…hacer que nuestros padres se sientan orgullosos!!
Alrededor de las 12 de la mañana el goteo de padres que llegaban a Peñafiel (Valladolid) se hizo muy intenso, pues la primera cita del día era la entrega de becas a los residentes con al menos 3 años en el
Colegio Mayor, este año los galardonados fueron Juampi y Gelín. Quizás sean tópicos, como los que reflejó Alex en su monólogo, pero durante el tiempo que estuvimos todos en el hall no se hizo raro escuchar frases como “te noto más delgado” “¿Qué es que no comes bien?” “¿recoges tu habitación?” “¿estás estudiando lo suficiente?” Vamos, algo que nos lleva acompañando toda la vida…

Finalizada la entrega de becas tuvo lugar lo que se viene denominando “un vino español” aunque por fortuna consiste en algo más que beber vino (lo siento por algunos) también hay pinchos para comer y es un buen momento para que los padres entablen conversación entre ellos y con aquellos que “dirigen” el
Colegio Mayor. Es decir, momento ideal para ponernos a parir a todos y para que las preguntas que se escuchaban, como dije anteriormente, en el hall, sean respondidas.
Luego llego el momento de que hijos y padres, e incluso también hermanos, buscaran un lugar adecuado entre todos los que hay en Valladolid para pegarse una buena comilona. Era ideal para que nosotros hiciésemos gala de todos los “bares” que hemos conocido a lo largo de estos meses, que si pinchos por aquí, que si pinchos por allí…(los domingos sólo eh, no seáis mal pensados). El caso es que teníamos que hacer de anfitriones, algunos lo harían mejor, otros peor, pero lo importante es la intención.

A las 5 de la tarde llegaba la gran cita. El show estaba a punto de empezar y los nervios se hacían patentes en cada estancia del
Colegio Mayor como el año anterior. La gente se sorprendió de ver a dos tipos bigotudos engalanados como en las grandes ocasiones y con dos bobines en la cabeza, no éramos más que los presentadores, que hicimos una aparición estelar (con tropezón incluido) para tener el deshonor de presentar, en primer lugar, al grupo de fama…local (y ni eso) vergüenza ajena, cuya misión no era otra que intentar entretener al público mientras los demás preparaban sus números.

El primer número estuvo a cargo de Alex, que preparó con Chema Esbec (aunque este no pudo estar) un monólogo que pretendió resaltar los tópicos que giran en torno a las frases y comentarios que repiten todas las madres a lo largo de la vida a sus hijos. Todo esto con un gran tono de humor, que desató las risas entre los padres y demás asistentes y que probablemente, no tanto entre las madres…

El segundo número estuvo a cargo de un inspirado Álvaro (jooo Álvaro) quién leyó en alto una carta que había escrito a su madre reflejando cuales eran los hábitos de la mayoría de los residentes del
Colegio Mayor… vamos, que todos somos muy buenos estudiantes, que no perdemos el tiempo en tonterías y que (esto es lo único de verdad) intentamos romper de una vez la maldición del Peñafiel.
Y el tercero de los números que estaban preparados fue, quizás, algo improvisado, consistía en una especie de Skecth (o como se diga) que elaboraron Damián, Juampi y Gonzalo, en el que un vagabundo (Gonzalo) intentaba robar un billete de 5 euros que tenía pegado un ciego en el zapato (Damián) ante la mirada atónita de un hombre que leía el periódico en, supuestamente un banco de un parque (Juampi). No merece más explicaciones…alguien se olvidó luego la cartera en el escenario.

El Show se cerró, al igual que el pasado año, con unas canciones de vergüenza ajena tras las cuales se pidió un bis y Echeve salió a cantar la canción del Carrefour, lo gracioso estuvo en que, al ser un grupo, tuvieron que salir también Cosgui y Miguel, y este último, como no se sabía la canción, hizo como que estaba tocando el bajo pero sin tocar ningún acorde. Echeve fue el auténtico protagonista, no me extrañaría que hiciese carrera en solitario como Amaia Montero con la Oreja de Van Gogh…

Terminada la actuación, salieron los presentadores, que entre número y número aparecieron en escena para hacer el pay….digo, para presentar, y que también trataron de tener su parte de protagonismo al final, aunque no se si se logró. Como dije el año pasado y no se logró; el año que viene más y mejor!!!
Firmado: Cristian P.