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sábado, 18 de diciembre de 2010

HISTORIAS DEL COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL (2 parte)

El Llendon de la Peña y el Colegio Mayor Peñafiel

El lunes amaneció con risas y ojeras debido a esta anécdota nocturna, pero el estudio no se pospuso. Algunos comandados por Xisco y Aaron con la inestimable ayuda del GPS de Miguel de C. marchamos a Tazones, pueblo donde desembarco Carlos I de España. Tomamos unas sidras gracias al escanciador oficial, Gelin. Volvimos a comer y nos esperaba una espicha, comida típica asturiana: Empanada, cabrales, bollus preñaus, tortilla de patata, más sidras y arroz con leche. Todo estaba espectacular, eso si luego no se podía estudiar. Todos los platos acabaron alrededor de Echeve y Juan Ríos, que curioso. La tarde fue soporífera, se organizó otro partido de futbito en el que esta vez dejamos ganar a los asturianos porque además comieron menos.
Colegio Mayor Peñafiel de ValladolidPor la noche hubo partidas de mus, pelis, parchís, risas, petacas, intrusiones nocturnas en el comedor a coger pizzas… La mañana del martes era la ultima de esa gran convivencia. Álvaro tiró del carro para estudiar y los demás le seguimos a duras penas, pero por el camino se nos propuso ir a Candas a verlo y era una muy buena alternativa. Subimos a la furgoneta y con su fuerza que nos mueve nos desplazamos. Guiados por el buen gusto gastronómico de Echeve nos sentamos en una terracita a dejar correr la sidra y les parroches. Fue un buen broche a unos días increíbles en el Paraíso Natural. Después de comer nos hablaron sobre la Jornada Mundial de la Juventud y sobre lo que hay que hacer para inscribirse de voluntario y se abrió el gusanillo de nuevo para pasar unos días como los de este fin de semana. A las 8 de la tarde estábamos en pucela contando estas aventuras a los que no pudieron venirse, y ya han empezado a reservar sitio para el próximo año. ¡Hasta el año que viene!

Colegio Mayor Peñafiel Valladolid

jueves, 16 de diciembre de 2010

HISTORIAS DEL COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL EN ASTURIAS (1 parte)

Colegio Mayor Peñafiel Valladolid
Como viene siendo tradición, los residentes y colegiales del Colegio Mayor Peñafiel se desplazaron en el puente de la Inmaculada a Asturias para estudiar. Es un plan solo apto para valientes, pero este año mucho más y veréis por qué.
El viernes partió una expedición con muchas ganas de chapar y pasarlo bien. Dejaban el frio pucelano y la nieve de los últimos días para pasar a un clima más templado, pero nada más lejos de la realidad. La casa parecía la de Papa Noel en el Polo Norte, ¡¡un frio!! , y es que no había calefacción. El gabinete de viejunos considero que fue porque adelantamos un día la llegada.
COlegio Mayor Peñafiel ValladolidCenamos y para calentarnos echamos un trivial con saludos hebreos. Después de ello nos fuimos a la cama con cinco mantas. Mucha gente se pregunta a día de hoy cómo Cristian aguantó la noche sin calefacción. A la mañana siguiente se escuchó un grito por el pasillo que fue proferido por el del Pinar debido a la congelación del agua y Oscar nos contó como tuvo que ver a roca varias veces por la noche. Álvaro explicó que si no hay calefacción no hay agua caliente. Para evitar el mal olor de la peña por el poco tiempo bajo el agua fría, Mingo decidió encender la chimenea y así, según sus palabras, al menos todos oleríamos igual, es decir, a choto. Esa mañana se consiguieron calefactores eléctricos para la sala de estudio que era el pulmón de la convivencia.
A la tarde llegó la segunda expedición, nuestros amigos asturianos, y los charro-pucelanos con Gelin y Zapico. La sala de estar no cumplía para nada la legislación acerca de los espacios sin humo (si hubiera venido la ministra nos habría impuesto una sanción…) pero no por los fumadores, sino por el humo de la chimenea que en vez de salir por el techo se introdujo en la casa, vamos que nos estábamos fumando toda Asturias.
Para oxigenarnos y calentarnos un poco fuimos a Gijón a tomarnos unas sidras. Nos metimos en un chigre típicamente asturiano y empezaron a caer botellas a la vez que caían los goles del Barça, que extrañamente Valentín e Iñigo afamados merengones celebraban. La razón de la celebración era clara, el camarero era culé y no sacaba mas tapas. El caso es que Iñigo no dejaba un canapé vivo, ni los pasaba, y Gelin y Tino hacían lo propio con la sidra. En resumen que volvimos con la calefacción puesta. Por la noche se jugó al parchís y se vieron un par de películas clandestinas, gracias a Fran, el de Oviedo. También hubo escapadas a la sala de estudio para llevar las estufas a los cuartos como fue el caso de Oscar y Gelin. Álvaro por su parte decía que no le hacía falta porque estaba acostumbrado por sus noches en Zazuar.
Colegio Mayor Peñafiel ValladolidA la mañana siguiente ya tuvimos calefacción y agua caliente, por lo que el humo de la sala de estar desapareció, no así el olor. Por la mañana estudio fuerte y por la tarde partido de fútbol sala. Se enfrentaba una selección asturiana y una castellana, en la que triunfo Castilla. El tanteo fue 22-20 en una hora y media de partido. Para reponernos de los esfuerzos vimos “Il gran Torino”. Por la noche mientras Gelín, Zapico y Barbes estaban echando un parchís, empezó a oler bastante mal, se asomaron al pasillo que estaba lleno de humo. Todos los que estábamos despiertos nos asomamos a ver qué pasaba. Y es que un radiador eléctrico que estaba dado la vuelta había empezado a arder. Todo fue muy rápido y surrealista una vez que había empezado a dejar de oler la sala de estar, empezaba el pasillo de las habitaciones.

TO BE CONTINUED by Nacho Z.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

JORNADAS DE ESTUDIO EN ASTURIAS


A lo largo de estos últimos años es tradicional en el Colegio Mayor Peñafiel que en el puente de la Inmaculada hagamos una escapada Asturias, en concreto a una finca que está cerca de Villaviciosa y se llama El Llendón de la Peña. El objetivo principal es sacar un montón de horas de estudio para ponernos al día pero, como no podía ser de otro modo, siempre hay tiempo para intercalar unos "culines de sidra", hacer un poco (¡bastante!) deporte y sobre todo echarnos unas risas.
Son unos días extrordinarios donde los castellanos nos quedamos admirados de la belleza del paisaje y de los gritos que pegan los asturianos al hablar. Buen puente y nos vemos en los chigres