lunes, 25 de febrero de 2008

CRONICA DE UNA GUERRA EN EL COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL

Once y media de la mañana cuando los soldados del Colegio Mayor Peñafiel se disponían a dejarse la piel en el campo de batalla, aunque algunos no solo se dejaron eso sino su orgullo.
La batalla comenzó con una dura lucha frente a frente entre los dos equipos. En este momento se demostró cuál eran las tácticas que iban a seguir. El equipo de los caquis (el de los viejunos con su mono marrón caqui) arroyó a los fontaneros diezmados con un soldado menos y por la escasa capacidad de reacción. Una situación difícil de explicar porque en este equipo estaban los soldados del ejército de Albacete y un soldado especialista en misiones espaciales, el GEO que al verse amenazados en todo momento no fueron capaces de afrontar la situación. Otro de los componentes se situaba en la zona posterior viendo el percal para realizar las crónicas como buen corresponsal de guerra que es. Los otros soldados de este equipo demostraron ser capaces de aguantar el dolor y el sufrimiento para el bien de su ejército: pirulas y jandreitor.
Por parte de los viejunos hay que subrayar la especial aportación de la Legión Extranjera, ya sea por su capacidad de ser blanco fácil así como la aportación balística que concedía en las situaciones más duras. También el soldado Paqueitor dejó huella en todo momento, incluso en muchos soldados del otro ejército que se acordaban buenamente de su madre cuando les disparaban a una distancia prudencial de dos metros para disfrutar viendo como sufrían sus víctimas. Metralletas LIXLO con un buen olfato sabía donde situarse para abordar las mejores tácticas. Lo que no nos explicamos todavía es como It lograba camuflarse tras las brozas que salían a ras del suelo y no ser descubierto. No hay que olvidarnos de las tácticas del cazador nato, el único en el campo de batalla con experiencia en armas de fuego, capaz de aguantar en su posición -esperando cual gamusino panza arriba- hasta que las condiciones fueran las adecuadas para salir corriendo… la pena es que el terreno tenía ramas que te hacían tropezar. El profesor Cosgaya demostró su arte en la guerra en los momentos más oportunos con su precisión en el disparó a la cabeza. Destacamos la especial dedicación de Castro y su valentía al arriesgar su vida y dejar el arma en su posición para correr a por la bandera sin importarle el sufrimiento que crearía por dejar sola a una especial persona.

Fdo.: Chema Rojo desde la planta baja

viernes, 22 de febrero de 2008

EN EL NOMBRE DE LA HUCHA. VISITA A LA BOLERA

Continuando con el ambiente festivo de la Semana Grande del Colegio Mayor Peñafiel, ayer noche de jueves, día 21 de febrero de 2008, los más atrevidos fuimos a echar una “pachanga” a los bolos sin la madre de nadie. Cabe destacar que es la primera vez que se respeta la intimidad de los participantes a la hora de sacar fotos y no fotografiar zonas lumbares descubiertas, como se solía hacer. También es la primera edición en la que no participa ningún extracomunitario, ¡todo era producto nacional!.
Merece ser destacada la participación de Manu, que cambió la calavera por algo más esférico, también con agujeros; y demostró grandes dotes en esta modalidad deportiva. El muchacho repetía y repetía ¡Jop, yo a esto no sé jugar! y a tontas y a locas, acabó segundo (tampoco se lo pusieron muy difícil).
Cristian Padilla, el reportero más…, a pesar de entregarse con esa agilidad y celeridad que le caracterizan no pudo pasar del último puesto. Repetidas veces el avilesino hizo gestos de desprecio ante los comentarios de ánimo que le llovían desde las gradas.
Otro miembro del grupo, el más flipado, el más… no sé, el GEO, mantuvo el tipo con un modesto tercer puesto (de seis).
La gran promesa de la noche, que era promesa porque tenía un amigo que tenía una bolera y otro que conocía al hombre que había inventado los bolos, que a su vez conocía al abuelo del que había inventado el Tuenti; era Suso. Desgraciadamente no pudo pasar del quinto puesto (¡ojo!, eran seis los participantes). Los críticos deportivos dicen que le entró la pájara por sentirse jugando en casa ya que la bolera está situada en la Avenida de Salamanca.
Otra torre derruida, ese polifacético cántabro, historiador, profesor, doctorando, estudiante de periodismo, geriatra y muy pronto, empleado de funeraria, entiéndase “el gran Cos”, quedó en la parte baja de la tabla, en un modestísimo cuarto puesto.
Finalmente, hacemos mención del campeón, ese cántabro “otro”, también polifacético, recién llegado de tierras pasiegas, piloto, futuro funcionario del Ministerio de Defensa y ante todo, gran, pero gran y buen jugador de fútbol (hablando con mucha humildad e incluso quedándose uno corto). Por si no os habíais dado cuenta hablo de Ángel II (no Gelín) o Gelinho (como se hace llamar en los blogs).
El lector, llegado a este punto se habrá dado cuenta del panorama y quizás haya podido llegar a pensar que fue una mala partida; los datos son los datos, y que se lo discutan a Mingo ¡a ver quién se atreve!, pero los tres primeros puntuaron por encima de 100 y el primero, alrededor de los 170.
Concluyendo con esta microcrónica (hermana mayor de microrrelato) pretendo como escritor motivar a la gente a que practique este “deporte” (para los que lo consideren deporte, para los que no, actividad a secas), que los grandes entendidos aconsejan desarrollar después de un mal despertar de una microsiesta (hermana pequeña de microrrelato) y que además es apto y también recomendable para sujetos de pretensión viejuna.

Fdo.: Damián (GEO)

miércoles, 13 de febrero de 2008

PRIMER CONCURSO DE MICRORRELATOS COLEGIO MAYOR PEÑAFIEL

¡¡Estamos que lo tiramos!!. Nos hemos puesto de gala para convocar el I Concurso de Microrrelatos del Colegio Mayor Peñafiel; una inicitiva que ha sido propuesta por los residentes del Colegio Mayor Peñafiel y que la dirección está ansiosa por leer las creaciones literarias de las nuevas promesas de la literatura española.

A continuación copio las bases del “I Concurso de Microrrelatos Colegio Mayor Peñafiel

BASES
1. Pueden participar todos los colegiales en sentido amplio (residentes o amigos del Colegio Mayor) que lo deseen.
2. Cada autor podrá presentar un máximo de tres microrrelatos al concurso.
3. Los textos constarán de un título (si se considera necesario), el cuerpo del microrrelato (que nunca podrá exceder las 700 palabras) y una firma con seudónimo (diferente en cada pieza presentada).
4. Junto a cada microrrelato se adjuntará un sobre cerrado. En su exterior figurará el seudónimo empleado y en su interior los siguientes datos: nombre completo del autor, fotocopia de su DNI, dirección y teléfono de contacto.
5. El plazo de entrega de los originales finaliza el jueves 6 de marzo a las 22:00. Serán depositados en un recipiente que a tal efecto se dispondrá en el despacho de subdirección situado en la planta baja del Colegio.
6. El jurado estará compuesto por:
– José Ángel Zapatero Arconada, director editorial de Ediciones Cálamo y Menoscuarto Ediciones y presidente del Gremio de Editores de Castilla y León.
– Pedro Fortuny Ayuso, doctor en Matemáticas y experto en Literatura.
7. El jurado valorará la calidad literaria de los textos presentados. Aunque el tema es completamente libre, descartará aquellos que considere meras bromas privadas carentes de contenido universal.
8. Se concederá un único premio al microrrelato ganador, que consistirá en un iPod nano de 4 GB. El premio podría declararse desierto si el jurado lo estima oportuno por no alcanzarse el nivel de calidad esperado.
9. El fallo será inapelable y se hará público el martes 11 de marzo. La entrega del premio tendrá lugar el miércoles 12 de marzo en la sede del Colegio Mayor Peñafiel a las 22:00 horas.
10. La participación en este concurso supone la plena aceptación de estas bases.

Un saludo y mucho ánimo

miércoles, 6 de febrero de 2008

En la red se habla de la vida del Colegio Mayor Peñafiel

Hacía bastante tiempo que no me ponía delante del ordenador para escribir algún post sobre la vida del Colegio Mayor Peñafiel. Los que sois universitarios comprendereis la sequía de noticias aunque, los "viejunos" (esos que piensan que cualquier tiempo pasado fue mejor) del CM Peñafiel seguirán pensando que lo de antes si que era estudiar y no lo de ahora... ¿me equivoco Iñigo?.
Me gustaría aprovechar esta entrada para felicitar a todos los que me ayudáis a mantener al día este blog porque un individuo ha nombrado a "la terraza del Colegio Mayor Peñafiel" el blog del mes. Podéis comprobar la noticia en el blog Café de de Redacción.
He localizado, también, otro blog donde se hacen eco de una tertulia que tuvimos hace unos meses con el Agregado Cultural y Portavoz de la Embajada de Israel en España. La noticia está colgada en el blog Historia, política y autores.
Lo dicho, muchas felicidades y a seguir...

martes, 29 de enero de 2008

Libros del Colegio Mayor Peñafiel

Voy a escribir este post en plan telegráfico porque, a estas alturas de curso, no estamos para muchas bromas. Prometo regresar con muchas más noticias cuando pasen estos quince días tan fatídicos para los universitarios. Desde aquí quiero mandar un saludo cibernético a todos los estudiantes que, en pocos días, plantarán cara a esas fundamentales asignaturas (para los profesores las únicas importantes) que marcarán nuestro destino.
Como decía paso a detallar los nuevos libros que hemos adquirido en la Biblioteca del Colegio Mayor Peñafiel. Lo única duda que se me presenta es ¿quién narices va a sacar tiempo para leer estos días?; como uno de los responsables del blog del Colegio Mayor Peñafiel me gustaría sugerir a la dirección (o a lo que queda de ella) que destinaran ese dinero a comprar unas cervezas para afrontar con éxito los exámenes o, por lo menos, para ahogar los pequeños "desastres".
Los libros que hemos comprado para la biblioteca del Colegio Mayor Peñafiel son:

Jon Thompson: “Cómo leer la pintura moderna”. Contemplar el arte moderno es una grata aventura visual, pero la complejidad y sutileza de los temas puede intimidar al observador poco avezado. En esta obra se nos ofrecen las claves para desvelar y comprender la pintura de nuestro tiempo a partir de la descripción y el comentario de una amplia selección de algunas de las obras maestras del arte contemporáneo.

Ramón Reig: “El periodista en la telaraña”. El periodista ejerce su labor en el centro de una telaraña. El libro reflexiona y teoriza sobre ese sistema que enmarca sus noticias definido por la economía del mercado y la concepción del sector de la comunicación como un sector productivo más.

Paul Auster: “Creía que mi padre era Dios. Relatos verídicos de la vida americana”. El autor invitó a los oyentes a participar en un programa de radio contando una historia verdadera. La respuesta fue abrumadora: más de cuatro mil relatos de los que Paul Auster selección y editó ciento ochenta, y que componen un volumen extraordinario.

Simon Berthon y Joanna Potes: “Amos de la guerra. El corazón del conflicto”. Mediante una técnica narrativa vibrante, que yuxtapone las líneas de opinión de Hitler, Stalin, Churchill y Roosevelt, este libro cuenta la historia de una batalla privada, una sucesión de pugnas personales, a menudo tácitas, en las que la victoria se alcanzó mediante el engaño, la fascinación, la lisonja y la mentira.

martes, 22 de enero de 2008

Estudio, Estudio, Estudio receta para febrero

La jornada de estudio del Colegio Mayor Peñafiel se planteó muy reñida ya desde el comienzo. A las pocas horas de que el martes apareciera en el tablón de anuncios el cartel para apuntarse ya había seis personas para disputarse las cinco plazas del coche. Afortunadamente Álvaro decidió dejar su plaza a quien fuera a aprovecharla más que él (recuérdese que la semana pasada había sufrido una pájara en el mismo escenario).
Finalmente, a las 8’50, con una puntualidad germánica Cristian, Miguel, Gabriel, Chema y Félix salían del Colegio Mayor Peñafiel con la intención de aprovechar el día para sacar, al menos, ocho horas de estudio. Una vez llegados a Herrera de Pisuerga, la habitación de estudio empezó a caldearse pronto, aunque no se sabe si por el efecto de la calefacción o de los cerebros echando humo (eso del humo va en broma, pues cuando Chema o Miguel necesitaban echar humo ‑en sentido literal‑ tenían que salir al frío).
Durante la mañana el silencio fue sepulcral. Después de unos bocadillos para reponer fuerzas y unas avellanas partidas con los dientes por Gabriel retomamos el estudio en un ambiente tal que Félix no pudo aguantar el ritmo y tuvieron que venir Iñigo y Carlos a sustituirle. Al final del día el objetivo inicial se había alcanzado sobradamente. Cristian había batido su plusmarca personal y quedaban aún ganas para asegurarse una plaza para el próximo sábado.

jueves, 17 de enero de 2008

Los REYES en el Colegio Mayor Peñafiel

Si el recibir un regalo ya es de por sí algo que se agradece, cuanto más se acrecienta esa sensación cuando la sorpresa proviene de un amigo cuya identidad se desconoce.
La incertidumbre de saber qué clase de sorpresa podía provenir de alguien que elige ocultarse para hacer un regalo es la que se reflejaba en la cara de los residentes del Colegio Mayor Peñafiel en las horas previas a la fiesta del amigo invisible.
Una tradición que, con ocasión de la venida de los Reyes Magos, ya ha quedado institucionalizada en la vida del Colegio Mayor Peñafiel cuando ésta regresa a la normalidad tras el parón navideño.
Este año, además, había varias incógnitas que despejar, que hacían más apetecible, y al mismo tiempo insoportable, la espera: ¿las bolas de madera se volverían a erigir en una especie de “Ruperta (calabaza)” particular para algún residente?, ¿tendríamos a partir del día siguiente una nueva canasta en la sala de estar para “desengrasar” de los exámenes antes de la tertulia?, ¿iba a venir en serio el Rey negro, tal y como apuntaban ciertos rumores, o se iba a quedar en Oriente descansando del trabajo realizado la noche del 5 al 6?
Una vez más, y aunque parezca mentira, la realidad superó las expectativas creadas. Vimos un Rey nada habitual, sobre todo, por su talante un tanto autoritario al que correspondieron sus pajes, sumisos y obedientes en todo momento.
En cuanto a los regalos, ¿qué se puede comentar? Pues, entre otras anécdotas, que los vimos a pares, como lo son un par de calcetines; que hasta CM Peñafiel llegó un reproductor de última generación que ni siquiera el mismísimo Steve Jobs hubiera podido imaginar; que también un dinosaurio que no sucumbió en el pleistoceno; que Superman sobrevoló la sala de estar; que las máximas de Hommer Simpson siempre son sabios; que hubo vacas moruchas superrrrr guapas; que algunas fotos nunca debieron salir del baúl de los recuerdos; que hay ciertos barman’s que no temen tirar de sacacorchos cuando la ocasión lo merece; y que tampoco faltaron los choco-cristian’s, por supuesto…
En fin, un montón de anécdotas, un rato divertido (para algunos especialmente) y seguramente alguna cosa más que el alzheimer me ha hecho olvidar.Un abrazo a todos.